martes, 16 de enero de 2018

478.- Mermelada de naranja.- Aprovechando los recursos






Aún nos quedaban en casa seis kilos de naranjas que recogimos de la parcela a últimos de octubre. Las que quedaban eran las piezas más pequeñas y además estaban ya algo mustias por lo que ya no nos apetecían demasiado. Mi marido desayuna diariamente tostadas con mantequilla y mermelada así que decidí aprovecharlas y hacer mermelada. Con los seis kilos de naranjas me ha salido cuatro kilos y medio de mermelada, con lo cual y con un gasto mínimo, mi marido ya tiene mermelada para unos seis meses aproximadamente, y como ha quedado tan rica, temo que yo también pecaré y me comeré alguna que otra tostada untada con mantequilla y mermelada de naranja casera.

¡Ah, la parcela no es mía, ya quisiera yo! Es de un compañero de trabajo de mi marido el cual nos dio permiso, hace ya unos años, para coger naranjas ya que a él se les pudre de tantos naranjos como tiene.

Aunque yo hice seis kilos os voy a dar la receta para un kilo de naranjas y ya vosotros dependiendo de los kilos que tengáis hagáis las proporciones.

Ingredientes para un kilo de naranjas:



  • Agua
  • Azúcar, 600 gr (hay quien le pone más ¡hasta un kilo he visto por ahí! A mí me gustan con el dulzor justo, pero puedes poner la cantidad de azúcar que a ti te parezca.
  • Canela, una rama
  • Limón*, 1
  • Naranjas, 1 kg (pesadas enteras, con su piel)


* El limón es importantísimo, sobre todo si vas a hacer mucha cantidad y las vas a conservar, ya que actúa de conservante natural.

Utensilios:



  • Botes de cristal con sus tapaderas
  • Cacerola (del tamaño adecuado a la cantidad que vayas a hacer)
  • Escurridor de cocina
  • Paño de cocina limpio, 2
  • Pelapatatas o cuchillo pequeño y afilado
  • Tabla para cortar
  • Tabla de cocina


Elaboración:


Lo primero que tenemos que hacer es esterilizar los botes y las tapas, para ello:

  • Llena una cacerola de agua (que cubra bien los botes y las tapas) y llévala a ebullición.
  • Cuando el agua comience a hervir, echa los botes y las tapas por separado.
  • Deja hervir por espacio de cinco minutos.
  • Transcurrido el tiempo retira los botes y las tapas usando unas pinzas de cocina para no quemarte ¡claro!
  • Deja los botes reposar sobre un paño de cocina y olvídate de ellos hasta que vayas a rellenarlos.



Comenzaremos la mermelada lavando bien las naranjas bajo el chorro del agua fría del grifo, frotando con las manos para eliminar impurezas. Seguidamente sécalas bien con un paño de cocina limpio.

A continuación pela las naranjas, evitando coger de la parte blanca porque es la que amarga. Yo utilizo para hacer esta operación un pelapatatas.


Tras esto llena de agua la cacerola hasta la mitad y llévala a ebullición.

Cuando el agua comience a hervir echa las mondas de las naranjas y hiérvelas durante 10 minutos.




Transcurrido el tiempo retira las pieles de las naranjas y tira el agua. Yo vuelco la cacerola sobre un colador grande de cocina.

Después vuelve a llenar la cacerola de agua y repite la operación [ Lleva el agua a ebullición, echa las mondas de  las naranjas y hiérvelas por otros diez minutos].

Cuando tengas las mondas o pieles de las naranjas hervidas por dos veces, escúrrelas y resérvalas.

A continuación quita toda la parte blanca de las naranjas, intenta quitar la máxima cantidad posible, así necesitarás menos azúcar. (Te recuerdo que lo que amarga es justamente la parte blanca de la naranja).




Después trocea la pulpa y las pieles de las naranjas.




Continúa exprimiendo el zumo del limón.

Seguidamente coloca la pulpa y las pieles troceadas de las naranjas, la rama de canela, el azúcar, el zumo del limón y el vaso de agua en la cacerola. Lleva la cacerola al fuego y caliéntalo hasta que alcance su punto de ebullición.




Cuando comience a hervir, baja un poco el fuego y continúa cocinando a temperatura media-alta, nº 8 de la placa vitrocerámica durante 1 hora o hora y cuarto (dependerá del zumo que suelten las naranjas).

Transcurrido el tiempo aparta la cacerola del fuego y rellena los envases dejando un espacio de 1 cm aproximadamente sin llenar. No te preocupes si ves que la mermelada está muy líquida, cuando se enfría espesa bastante.

Una vez tengas los envases llenos, ciérralos herméticamente con su tapa, colócalos boca abajo y déjalos enfriar a temperatura ambiente. Cuando estén fríos dales la vuelta y ya tendrás el bote cerrado al vacío.

Espero que os guste.



"La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste".-