lunes, 9 de enero de 2017

336.- Nuggets de pollo caseras

Buenos días y bienvenidos a mi blog. Merece la pena dedicar un rato a la cocina y elaborar tus propias nuggets, son infinitamente más sanas que las envasadas y para mi gusto su sabor es mucho mejor, más natural. Estas nuggets quedan jugosas por dentro y crujientes por fuera, todo un placer para los sentidos. Si disponéis de tiempo os aconsejo que hagáis el doble o el triple de la cantidad que os propongo y una vez empanadas podéis congelarlas usando para ello bolsas de congelación, de esta forma siempre tendréis nuggets caseras ya preparadas, después sólo tendréis que freírlas en abundante aceite de girasol y listas. Espero que os gusten.








Ingredientes para 16 nuggets:



  • Leche entera o semidesnatada, 50 ml
  • Pan de molde sin corteza, 2 rebanadas
  • Pechuga de pollo de 400 gr de peso, 1
  • Pimienta negra molida, cantidad al gusto
  • Queso crema tipo philadelphia, 60 gr
  • Sal fina, 1 cucharadita colmada


Para rebozar y freír:


  • Aceite de girasol, 2 vasos aproximadamente
  • Harina de trigo, 8 cucharadas aproximadamente
  • Huevo tamaño grande, 2
  • Pan rallado, 10 cucharadas aproximadamente


Utensilios:


  • Batidora eléctrica
  • Papel de cocina
  • Pinzas de cocina o espumadera
  • Platos hondos, 3
  • Platos llanos, 2
  • Sartén grande y honda
  • Tenedor o varillas manuales


Elaboración:



Echa en el baso de la batidora, la pechuga de pollo cruda (sin piel), la leche, el queso crema, las rebanadas de pan de molde, la sal y una poquita de pimienta negra. Tritúralo todo hasta obtener una masa.

A continuación coloca la masa en un bol.




Seguidamente echa la harina en un plato hondo, el pan rallado en otro y los huevos cascados en otro.

Tras esto bate los huevos con la ayuda de un tenedor o varillas manuales.

Con las manos húmedas o untadas con un poco de aceite de girasol para evitar que la masa se te quede pegada a las manos, coge un pellizco de masa, haz una bolita del tamaño que desees y después aplástala un poco hasta obtener la forma de nugget. Yo hago las nugget del doble del tamaño que las que venden congeladas, al ser más grandes quedan mucho más jugosas.

Cuando tengas la nugget formada pásala por la harina, después por los huevos batidos y por último por el pan rallado.




Cuando tengas todas las nuggets formadas vierte el aceite de girasol en una sartén honda y caliéntalo a fuego fuerte, nº 8 de la placa vitrocerámica.

Cuando el aceite esté caliente echa las nuggets por tandas y fríelas hasta que estén doradas por fuera. 

Una vez estén doradas sácalas del aceite con la ayuda de una espumadera o pinzas de cocina y déjalas reposar sobre un plato llano cubierto de papel de cocina para eliminar la grasa sobrante.

  • Como ya os he comentado en la cabecera del blog, las nuggets una vez empanadas se pueden congelar, después cuando deseéis consumirlas sólo tendréis que freírlas de la misma forma que os indico en el post.

Sírvelas caliente acompañadas de patatas fritas, ensalada y ketchup o mayonesa.




Os encantará.



"El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo de él.- Baltasar Gracián.



1 comentario:

  1. UNA RECETA PARA COMPARTIR EN FAMILIA, FÁCIL Y DELICIOSO...GRACIAS

    ResponderEliminar