martes, 16 de febrero de 2016

57.- Alcahofas o alcauciles rellenos de carne

Es época de alcauciles, que es el nombre que nosotros le damos a las alcachofas, un alimento muy apreciado por los griegos y los romanos y al que consideraban medicinal ¡y razón no les faltaba! ya que entre sus múltiples beneficios nos encontramos que tienen propiedades altamente digestivas, disminuyendo así el dolor abdominal, la acidez y aliviando el dolor de los cálculos biliares. Es un alimento muy efectivo en casos de anemia, gota, reuma y diabetes. Las alcachofas regulan los casos de vómitos, diarreas y estreñimiento. Su alto contenido en fibras las hacen ideales para ayudar a controlar el apetito y nos ayudan a perder peso gracias a sus cualidades diuréticas. Además nos proporcionan, calcio, fósforo, magnesio, potasio, sodio, hierro, proteínas y glúcidos que se transforman en azúcar o lo que es lo mismo en energía, perfecto para los periodos de agotamiento.

Chicos y chicas a por los alcauciles!!!!








Ingredientes para 4 personas:


  • Agua, la suficiente para llenar un bol y cubrir las alcachofas
  • Alcachofas o alcauciles naturales, 8
  • Limones, 2

Para el relleno de las alcachofas necesitamos:


  • Ajo, 4 dientes
  • Carne picada de cerdo, 400g
  • Huevos, 1
  • Pan rallado, 4 cucharadas
  • Perejil picado, 2 cucharadas
  • Pimienta negra recien molida, 1/2 cucharadita
  • Sal fina, una cucharadita

Para la elaboración de la salsa necesitamos:


  • Aceite de oliva, 1/2 vaso
  • Agua, 500ml
  • Caldo de carne, 1 pastilla
  • Cebolla, 1 bien grande o en su defecto 2 pequeñas
  • Colorante alimenticio "el amarillo", 1/2 cucharadita o al gusto
  • Harina de trigo, 5- 6 cucharadas, para rebozar las alcachofas más 1 para que la salsa espese
  • Laurel, 2 hojas
  • Sal fina, 1/2 cucharadita rasa
  • Vino blanco seco, 1/2 vaso


Utensilios:


  • Bol grande, 2
  • Cacerola (una en la que quepan las 8 alcachofas) con su tapadera
  • Cuchara de madera
  • Cuchara grande, te servirá de medida para el pan rallado, el perejil y la harina
  • Cuchara pequeña, te servirá de medida para la sal y el colorante
  • Cuchillo de cocina, grande y afilado
  • Espumadera
  • Exprimidor de cítricos
  • Pinzas de cocina
  • Tabla de cocina para cortar
  • Vaso, te servirá de medida para el vino


Elaboración:


Lo primero que debemos hacer es exprimir los dos limones. 

Tras esto llena un bol con agua y añádele el zumo de los limones. Reserva.




Después quita con los dedos las hojas más duras de las alcachofas, corta con la ayuda de un cuchillo la base y un poco del pico.





Seguidamente introduce los dedos dentro de cada una de las alcachofas y tira suavemente hacia fuera dejando un hueco, ahí es donde más tarde meteremos el relleno.





Introduce ahora las alcachofas en el bol de agua con limón que tenías reservado, hacemos esto para evitar que las alcachofas se ennegrezca ya que los antioxidantes del  zumo de limón producen un efecto protector.




Una vez tenemos las alcachofas preparadas, comencemos con el relleno:


Para empezar, pela y pica los dientes de ajo muy menuditos.

Después, introduce la carne picada en un bol y añade los dientes de ajo picados.




Tras esto añade las dos cucharadas de perejil picado y las cuatro de pan rallado.




A continuación casca el huevo y échalo en el bol junto con  la cucharadita de sal fina y la pimienta negra molida. Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.




Seguidamente saca las alcachofas del bol y escúrrelas agitándolas suavemente. No es necesario secarlas.

Luego haz 8 bolas con la masa e introduce cada una de ellas en el interior de cada alcachofa.





Cuando tengas todas las alcachofas rellenas, dispón las 5 o 6 cucharadas de harina en un plato.





Coge las alcachofas con las manos, gíralas y presiónalas sobre la harina. (Ver fotos):




Seguidamente vierte el 1/2 vaso de aceite de oliva en la cacerola y caliéntalo a fuego fuerte.

Tras esto, introduce 4 alcachofas en el aceite caliente, con la parte de la carne sumergidas en el aceite y mantenlas ahí 1 minuto. Seguidamente con la ayuda de las pinzas de cocina coloca las alcachofas lateralmente y hazlas girar por el aceite durante 1 minuto más. Después retíralas de la cacerola y repite la operación con las otras 4.




Ahora comenzaremos con la elaboración de la salsa:


Para ello, pela y pica la cebolla.

Introduce, a continuación, la cebolla picada, la 1/2 cucharadita de sal fina y las 2 hojas de laurel en el mismo aceite donde doraste las alcachofas y caliéntalo a temperatura media, si el aceite está muy sucio, te aconsejo que lo cueles y después con la ayuda de un trozo de papel de cocina limpies el fondo de la cacerola;  tras esto, vuelve a poner el aceite en la cacerola.



Cocina la cebolla  con la tapadera de la cacerola puesta durante 12 minutos o hasta que estas estén tiernas.

Cuando la cebolla esté blanda, agrega la otra cucharada de harina de trigo y remueve bien con la cuchara de madera.

Vierte, a continuación el 1/2 vaso de vino blanco seco y deja que el alcohol se evapore a fuego fuerte durante 1 minuto más o menos.




Seguidamente, añade los 500ml de agua, la pastilla de caldo de carne y la 1/2 cucharadita de colorante alimenticio. Deja que el agua rompa  a hervir.

Una vez el agua haya roto a hervir, baja la temperatura del fuego y dispón las alcachofas de manera que queden bien apretaditas una al lado de la otra.

Deja que las alcachofas se cocinen durante 20 minutos a fuego medio, nº 6 de la placa vitrocerámica. Tienes que realizar esta operación con la cacerola tapada.

Y después de tanto trabajo ya no nos queda nada más que saborear este delicioso y tradicional plato.



Espero que os guste. Un abrazo.




"De todos los pecados capitales el más aceptable es la gula"

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